¿Antibióticos para nuestras mascotas?… Pensémoslo dos veces

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March 1336, 2012

El uso indebido de antibióticos durante las últimas décadas ha desencadenado la proliferación de bacterias que son cada vez más resistentes a estos medicamentos. Pareciera como si los científicos se encontraran en una competencia en la que a cada hallazgo de una nueva molécula, correspondiera una disminución en la eficacia de los antibióticos existentes. La única manera de darles una mano a los científicos – y a nosotros mismos-  en esta loca carrera, es reducir el uso de antibióticos para tratar de que su efectividad dure un poco más. Afortunadamente, las campañas publicitarias han tenido eco entre nosotros y el consumo humano de estos medicamentos se ha reducido en un 15% durante los últimos 10 años.

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[tab id=1]  Sin embargo, el fantasma de los antibióticos nos sigue rondando, porque a diferencia de la tendencia en el desuso de antibióticos en humanos, en nuestros perros y gatos su consumo se ha disparado – en Francia, por ejemplo, su uso se ha incrementado en un 81%-, con el consiguiente riesgo para ellos y nosotros. Es absolutamente pertinente encontrar formas de tratamiento alternas para tratar las afecciones bacterianas de nuestras mascotas.

Cuando se aplica un antibiótico a una población bacteriana sensible, él destruye las bacterias menos resistentes, pero después de un uso repetitivo, las bacterias más fuertes, que sobreviven a cada aplicación, van creando una descendencia que en conjunto se hace más y más resistente al antibiótico. Además de esta selección “artificial” que estamos creando con el uso irresponsable de antibióticos, la selección natural también juega su parte, ya que algunas bacterias pueden mutar y desarrollar un mecanismo de resistencia a estos antibióticos. Debido a la extraordinaria capacidad que tienen las bacterias de transmitir la resistencia adquirida a las bacterias descendientes, la inefectividad de los antibióticos se está extendiendo de una manera abrumadora.

Las infecciones que afectan a nuestras mascotas tienen diferentes patrones: algunas son de corta duración, otras, como la pioderma (infección en la piel) se prolongan en el tiempo; la otitis (infección en el oído), tiene, además, un comportamiento repetitivo. Desafortunadamente, el uso excesivo de antibióticos en nuestros compañeros, ha permitido que cada vez sea má común encontrar Staphylococcus aureus, bacteria que causa la pioderma en perros, con una gran capacidad de resistir antibióticos, otrora muy eficaces, como la meticilina. En los gatos, la bacteria Bordetella bronchiseptica, responsables de las infecciones respiratorias, se han convertido en altamente resistentes a la ampicilina. Por estas razones el tratamiento de estas infecciones es cada vez mas complicado cuando no imposible.

Dado que el contacto con nuestros perros y gatos es muy estrecho, en algunas ocasiones las bacterias que los afectan a ellos pueden también aquejar a los humanos y, de igual manera, las bacterias que nos perjudican pueden también enfermarlos a ellos. Estudios recientes han corroborado que  bacterias que pueden estar presentes con alguna frecuencia en nuestros hogares, como por ejemplo Escherichia coli  o Campylobacter jejuni, se pueden hallar tanto en la familia como en sus animales domésticos.

Por todo lo anterior, es fácil colegir que todos debemos tener especial cuidado con el uso de antibióticos para impedir que la agresividad de las bacterias se siga proliferando, con el consecuente peligro para la salud de nosotros y de nuestras mascotas.

Sin embargo, las estadísticas distan mucho de mostrar una tendencia en este sentido, indicando en cambio que hoy suministramos a nuestras mascotas un promedio de 2,17 tratamientos de antibióticos al año, mientras que hace diez años solo se prescribían un promedio de 1,2. No nos queda más remedio que adaptar nuestra conducta a fin de preservar la eficacia de los antibióticos existentes. Aquí presentamos una lista parcial de sugerencias:

• No medicar a nuestras mascotas con antibióticos sinprescripción medica.

• Habla con tu veterinario y/o  médico para ilustrarte acerca de las diferentes opciones para prevenir y tratar las infecciones bacterianas. Trata de obtener una información clara y precisa acerca de los riesgos y alternativas.

• Ten presente que los antibióticos cuya fecha de expedición haya expirado no pueden ser arrojados al medio ambiente. Consulta con personal idóneo sobre la manera de deshacerte de ellos.

• Ten presente que en algunos casos existen alternativas a los antibióticos. La medicina herbaria ofrece excepcionales oportunidades aún no explotadas.

 

Los extractos de plantas contienen compuestos activos que ofrecen modos de acción más complejos que el de los antibióticos, por lo que a las bacterias les resulta más difícil desarrollar mecanismos de resistencia. Además, permite reservar el uso de antibióticos para casos muy específicos y así preservar su eficacia. Para mayor información sobre medicina alternativa, por favor visite nuestro artículo aquí.[/tab]

[tab id=2]       Resistance to Antibiotics: A Serious Threat to Us and Our Pets

Antibiotics have saved millions of human and animal lives, but the rate of appearance of antibiotic-resistant bacteria is alarming worldwide.  The main reason for the resistance is the uncontrolled use of antibiotics in human medicine, food (through animal farming) and even pets.

For the past years, scientific research on discovering new molecules stalled and the effectiveness of existing antibiotics decreased.  It is therefore urgent and crucial to reduce the use of antibiotics in human and animal health to prolong their effectiveness.  Large  communication campaigns are helpful and we are beginning to observe a slight decline in consumption of antibiotics in humans, 15% in 10 years. However, at the same time, consumption of antibiotics in our pets has increased, for example by 81% in France.  This is not without risk either for them or for us.  We absolutely need to change the way we treat bacterial infections of our dogs and our cats.

When we are using an antibiotic on sensitive bacterial population, it is first effective but after repeated and inappropriate use, resistant bacteria emerge.  On one hand, the antibiotics kill the bacteria most sensitive and select the strongest that will multiply.  On the other hand, some bacteria mutate and develop a mechanism of resistance to the antibiotics, such as the production of enzymes that can destroy it.

Resistant bacteria have an extraordinary ability to pass the resistance to other bacteria, transferring genetic material in the form of particles called plasmids.  The antibiotic resistance is then spreading like wildfire. Our animals are prone to bacterial infections.  Some are acute short-lived infections, others are chronic infections such as pyoderma (skin infections) and other repetitive, such as otitis.  Due to the excessive use of antibiotics in our companions, it is increasingly common to find Staphylococcus aureus, a bacteria that cause pyoderma in dogs resistant to the important antibiotics such as methicillin.

In cats, Bordetella bronchiseptica, a  bacteria responsible for respiratory infections has become highly resistant to ampicillin.  Treatment of these resistant infections is complicated and near impossible. We live in very close contact with our dogs and cats and therefore we exchange some of our bacteria.  Recent studies showed that the same bacteria were present in a home in the family members, humans and pets, for example Escherichia coli or Campylobacter jejuni.

We must be very careful in the use of antibiotics in order not to select for resistant bacteria which would pose a health risk for both our pets and us, but the figures for the past ten years show that we expose our dogs and cats to more and more antibiotics.

We give our pets an average of 2.17 treatments of antibiotics per year, while they were receiving an average of 1.2 a decade ago.  It is therefore important to change our behavior in order to preserve the effectiveness of existing antibiotics.  Here is a partial list of suggestions:

  • Do not self-medicate with antibiotics;
  • Talk with your veterinarian and physician about the various options to prevent and treat bacterial infections.  Obtain clear and accurate information about risks and alternatives
  • Bring back expired or unused antibiotics to your veterinarian or pharmacist for proper disposal.  Do not release them into the environment
  • Prefer alternatives to antibiotics whenever possible.  Herbal medicine offers exceptional opportunities not yet exploited.  Some plant extracts are indeed very active compounds that have modes of action more complex and different from those of antibiotics.

Herbal medicine makes it more difficult for the bacteria to develop resistance mechanisms. Furthermore, it allows to reserve the use of antibiotics for very specific cases and thus preserve their effectiveness.  For more information on alternative healing, please visit our article here.[/tab]

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